Dos cositas que aprendí de Peggy Bundy (y algunas de sus consecuencias).

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En algún momento de un pasado cercano, dejémoslo así para no asustaros, me pareció buena idea sacar toda la ropa del armario de este cuarto para hacer limpieza... y bueno, pues las ganas se me fueron en mitad del proceso y todavía no han vuelto. Esta es la zona cero de mi "maradriguera" :P

En fin, soy caótica por naturaleza, pero este fin de semana limpiaré mi cuarto de los trastos, de verdad. Hay cosas que necesito y están escondidas en algún lugar del desastre (el cable del ebook, los papeles de hacienda, unos kojack de chocolate, etc.).

No os hagáis una idea equivocada, esto no es culpa mía, es culpa del gato. :P Antes yo sabía dónde estaba todo exactamente, pero Coco decidió escalar la cumbre y provocó una avalancha...
Así que voy a tener que dejar aparcada mi faceta de Peggy Bundy y sacar los guantes de goma, la máscara de gas y la pala.

Ave, Caesar, morituri te salutant ;)
Pasad buen finde, besotes y abrazotes!!!


4 comentarios :

  1. Sí, claro, ahora resulta que la culpa es del gato... siempre la culpa es del gato... En esta casa pasa lo mismo... y la pobre Sigilo se lo carga todo cuando solo es responsable del 50%.

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  2. Sigilo es un nombre genialoso para una gata :D
    Y en casa, 50% es de Coco y 50% de Nené... ¿negligencia? Ese debe ser otro nombre genial para una gata, si no no sé de qué me habláis :P

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  3. ¡OSTRAS! Que me agobio xD. Aunque mi habitación también suele ser un foco de acumulación de ropa tirada, tazones, pilas de libros... ¡Besotes!

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    1. :) mil gracias por pasarte por mi maradriguera, que sepas que estoy negociando ese sobre de swiss miss y pronto tendrás noticias mías :)

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Bienvenidos a mi madriguera.
¡Mil besos y mil gracias!